domingo, 25 de mayo de 2014

MIL ESTRELLAS


 
 
 
 
 
 
 
Mil estrellas en la noche

Voy contando yo al andar

Y veo en una de ellas la brisa al pasar,

Que la mece y se duerme, y me quiere y yo me muero,

Y olvido que la vida, mil estrellas ve pasar.

LA CARACAS DE TODOS LOS DÍAS


 
 
 
 
 
 
 
Y así despierta Caracas, por un soplo vegetal.
La gente por los caminos y por las calles también van: rezando,
Van llorando o tan sólo recordando… Y así despierta Caracas.
En la noche engalanada de estrellas se ve alumbrada, de gente abarrotada, de sueños envenenada. Y Caracas, al mediodía, el sol resalta su resplandor.
El vendedor de periódicos, el mendigo de la plaza; va diciendo hacía si mismo ¡Qué Bella es mi Caracas! Aunque vendiendo periódicos o pidiendo limosna. ¡Qué Bella es mi Caracas! Y el rico y aún el pobre… ¡Qué Bella es mi Caracas!

QUIERO

 
 
 
 
 
 
 
 
Quiero escribir sobre las hojas de los árboles frondosos un inmenso: Te amo.
Quiero cantar cual ruiseñor y junto a tu ventana, hacerte escuchar un: Te amo.
Quiero soñar, que un día de invierno, te digo: Te amo.
Quiero hacer tantas cosas, pero lo principal y único que realmente quiero es:
             Escribir sobre tu piel  Te amo.
             Cantar a tu oído Te amo.
             Y soñar, que un día, estando despierta, me dices: Te amo.

EL ESCULTOR








Un par de manos tengo, mis dedos torpes intentan moldear la arcilla frágil de tus sentimientos, soy de tú corazón el escultor.

Soy de tu corazón el escultor, mi obra maestra es moldear nuestro amor de frágil línea, darle color.

Un par de manos tengo, quiero esculpirte sobre mi cuerpo, paso a paso y encontrar así, el comienzo de mi gran obra:
El despertar habiendo soñado, que soy de tu corazón: el escultor.

sábado, 17 de mayo de 2014

NECESITO DECIR


 
 
 
 
 
 
Necesito decir lo que siento, pero de que manera lo expreso, es lo que llevo por dentro.

No son palabras las que quiero decir, ni hechos los que quiero mostrar; son sentimientos que como hojas al viento me tocan al pasar.

Tan solo necesito un día, un minuto, un segundo para decirlo; pero todo sucede tan violentamente que apenas puedo darme cuenta de lo preciso de mi existencia.

Notas de arena se deslizan sobre el reloj, y entre mis dedos no las puedo detener; pero en realidad de pronto me doy cuenta de que no tengo nada que decir, o lo que es peor nada que sentir.

¡Ah! Pero un momento, si tan solo alguien se detuviera en el umbral de la puerta que aún esta abierta; podría con certeza decírselo, pero no vale la pena…

Todos se detienen, escuchan pero lo olvidan, están atosigados de prejuicios, de necesidades superfluas; y la sociedad que los rodea, no les permite, detenerse ante algo inmaterial pero humano…

¡Ah! Me olvidaba, ya no son humanos, son esclavos de la civilización y lo que es peor están encerrados muy adentro de sí mismos, y no quieren escuchar y mucho menos hablar… solo quieren triunfar, triunfar sobre los demás…

QUERIDA AMIGA


 
 
 
 
 
 
Querida Amiga:
dulces versos te dedique un noble poeta,
dulce licor te brinde, en una copa de sueños coronada.

Amargas verdades, no desprendan sus labios
hirientes para tu pecho, no te preocupes, si el caballero de tus sueños,
mancha de pena tu pensamiento,
más otro vendrá, lleno de encanto, a colmar con su canto, tu corazón.

Si la tristeza, cubre tu pecho, no te impacientes,
ya llegará lleno de alegría un sol para ti,
más estrellas titilantes se posaran en el cielo, velando tus sueños.

FUE UN SUEÑO

 
 
 
 
 
 
Fue un sueño o simplemente estoy aquí, y me he vuelto luz y polvo perenne, ya no hay más rosas rojas a lo largo del camino; más ni espinas en sus tallos, todas se han clavado en el centro del alma, y poco a poco la sangre a brotado gota a gota, y mi querer ha manchado el firmamento. Las nubes tornadas de color pastel, ya no están en mi cielo, y sin más que un inmenso mar con peces de cristal y algas de papel frente a mi; no he salido del sueño mágico de tenerte a mi lado y de entrar en un túnel sin salida y perderme en ti y tú en mi, pero de pronto, el sueño terminó, y ya sé que estoy aquí, y que por fin; ya no soy más luz y polvo perenne; sino, más bien; ese algo, que quedo entre las rosas y las espinas a la orilla del camino.

Vistas a la página totales