martes, 9 de septiembre de 2014

VIDA








Cuando en la calle estamos
pensamos, admiramos
la vemos pasar
sin dejar huella al andar.

Vamos paso a paso
y en el camino miramos,
nos asombramos
que rápido vamos.

BOLA DE CRISTAL









Quisiera hoy atraparte en mi bola de cristal
y con mi vara mágica, hacerte volar
de un lado para otro,
y colocarte aquí junto a mí,
donde pueda verte llorar; si lloras
no te veré reír, pero si ríes, me harás muy feliz.

Porque solo a ti te quiero junto a mí,
en mi bola de cristal,
hacerte recordar lo mucho que te quiero
y que si a veces te odio,
no es por ti, es tan solo la lucha de mi alma
en contra del soplo del viento
que frustra nuestro encuentro.

miércoles, 20 de agosto de 2014

VIENTO


 
 
 
 
 
 
Viento que sopla al atardecer, sin florecer

Recuerda en mi amanecer, aquel renacer

Que con huellas desatinadas, hicieron desaparecer

Aquel vacío que no volvió,

Aquel lamento que se estrelló;

Entre lucero y potrero,

Entre destello y firmamento

Llenaron de llanto,

Aquel momento.

CARIÑO


 
 
 
 
 
 
 
Cariño negro, indio cariño mestizo; amor extranjero, errante…

Llevar adentro la fina flor robada por el caminante.

Estar suspendido por el trinar del viento.

Amor extranjero, errante… cariño negro, indio, cariño mestizo.

Llevar en el centro, en las manos, un collar de finas perlas.

Estar ligeramente, exageradamente loco.

Cariño negro, indio, cariño mestizo; amor extranjero, errante…

Llevar un libro con páginas en blanco y gritar en él, historias mil.

Amor extranjero, errante… cariño negro, indio, cariño mestizo.

Sembrar un beso, un gesto. Recoger la sonrisa, el placer; éxtasis del momento.

Cariño negro, indio, cariño mestizo; amor extranjero, errante…

domingo, 27 de julio de 2014

EN LA ASONANCIA DE LAS VOCES

 
 
 
 
 
 
 
En la asonancia de las voces, y el ruido de los clarinetes oigo tu voz, siento tus pasos y  tu aroma perfumado me perturba cada vez más; no sé, si el delirio mañanero, haya hecho este milagro o esté soñando tendienda en la hierba, como el que sueña con estrellitas negras.

¡Ah! pero al fin te veo, el sol te refleja en el lago de mis ensueños como cien mariposas doradas, me hablas y mi nombre en tus labios, es música sola; si pudiera decirte que no te quiero, pero negarlo, no puedo.

Hoy cuando ya ha pasado el tiempo en que mi delirio y tu pasión se han acabado, me queda el recuerdo de tu beso, de tu rosa y de tu palabra que es hermosa.

Aún olvidarte no he podido, tal vez sea que la arena del reloj no ha caído, y que si en aquellos días la vida me hacía tan feliz, espero con sinceridad que nunca del  cielo se borre nuestro amor, y si dejó de existir porque lo quisimos así, deseo que nuestra amistad, no se acabe jamás.

TENUE LUZ DE LUNA

 
 
 
 
 
 
 
Durmiendo bajo la tenue luz de la luna, estaba mi pensamiento siguiendote, el soplo calmado del viento, azotaba con dulzura mis cabellos alborotados. Las estrellas dormían vigiladas por mi mirada perdida, sin saberlo, en ilusiones de príncipes mágicos, flores de colores cristalinos y nubes que viajaban por mis sueños, color pastel.

La noche me deparaba tu imagen a cada instante, estabas tan cerca pero tan lejos, mis manos podían tocarte pero nunca creo mi pensamiento lo logrará. Siempre estarás como lejano, aunque pueda escuchar el látido de tu corazón y el vaiven de tu respiración.

Creo con un poco de loca certeza que te amo con obsesión, quizás el corazón se equivoque ante tal situación. Delirio en el profundo sentir de tu mirar, y un solo gesto tuyo me convertiría en finos y minúsculos cristales de azúcar o tal vez la fibra en el centro de mi pecho, me haría llorar de felicidad ante tal emoción.

El alba y su claridad me sorprendieron absorta en el fondo de mis sentimientos, me quede mirando el cielo que se tornaba de colores que nunca había visto más bellos que aquel día; en que la luz de la luna estaba junto a mi pensamiento, siguiendote.

domingo, 29 de junio de 2014

LA IDA

 
 
 
 
 
 
 
Tristes están los lirios sin tu presencia, cuando no estás, todo parece de cristal, fino, gracioso, brillante, pero no para tocar. Al tacto, frío como tu corazón al pronunciar tus labios un seco adios.
 
Las voces se han oído a lo lejos como gemidos quietos y he pensado lo triste que están los lirios sin tu presencia.
 
Cuando no estas, en la noche las estrellas no brillan para mi, solo se esconden.
 
Quiero que regreses, pero como tenerte de nuevo, si he pérdido la llave de tu alma, y ya no sé como penetrar sin ser vista, y veo lo triste que están los lirios sin tu presencia.

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