viernes, 12 de marzo de 2021

PENSAMIENTO III

Bailemos juntos 

danza conmigo y tan solo por un momento

olvidémonos del mundo.  

TU AUSENCIA



Me mata tu ausencia

me hiere tu silencio

añoro tu presencia 

no quepo de impaciencia.


Me duele no verte

me inquieta no tenerte

amarte ciegamente

es lo que ansío locamente.


Me inquieta tu olvido me nubla el pensamiento

no existe un día, no pasa una hora, 

me parece que fue ayer cuando nos dejamos de ver.


Me llena el haberte amado tanto

pero ya tan solo me queda recordarte, añorarte,

sabiéndote ausente, distante.  

martes, 2 de febrero de 2021

ATARDECER

El sol está agonizando allá en el horizonte

la tarde muere embriagada de tantos colores

la quietud y el silencio definen el ocaso.

 

El atardecer entra en escena 

el cielo se convierte en un lienzo perfecto 

y se tiñe de matices de un esplendor indescriptible. 

 

El crepúsculo muestra su incomparable belleza 

breve, sutil, apacible, espléndido y brillante.

 

Pronto llega la oscuridad

ya no danzan los hermosos destellos tornasoles

y en su lugar aparecen las brillantes joyas de la noche. 

 

 

 

domingo, 15 de noviembre de 2020

ÁTAME, ÁMAME, ABRÁZAME.

Átame fuerte a tu alma

quiero volar contigo

y que nuestro viaje sea inigualable. 

 

Atráeme hacia tí 

con la fuerza de mil volcanes 

con la furia de cien tempestades. 

 

Ámame tiernamente 

con la dulzura del néctar de las flores.

 

Acaríciame sin prisas

déjemos volar el tiempo

que sea nuestra brújula el deseo.

 

Abrázame haciéndo de tus brazos mi refugio,

de tú pecho mi defensa.

 

 

 

 

El REENCUENTRO

Quizás vayamos a reencontranos después, la verdad; no lo sé.

 Despojados de nuestros cuerpos

de todo lo que solíamos ser.

 

Puede ser que en un tiempo  remoto, nuevamente nos crucemos

 allá dónde el mar y el cielo  se juntan, siguiendo nuestros deseos 

hágamos realidad el sueño. 


Mientras tanto pasa el tiempo, tú: allá, yo: aquí

y pienso, en lo mucho, que te necesito sin decirlo

y en lo que, tal vez, tú me añores en silencio. 


sábado, 31 de octubre de 2020

PEQUEÑA LETRA VIVA: LA CUCARACHITA JOSEFINA (ADAPTACIÓN DEL CUENTO DE ANTONIO ARRAIZ)

Estaba la cucarachita Josefina limpiando la entrada de su linda casita, y en el ir y venir de la escoba, brilló ante sus ojitos, un lindo y perfecto mediecito. Lo tomó entre sus manitas con cierto goce, pero con un poco de temor. Pues que dichosa podía hacerla en esa mañana la fortuna de haberle regalado semejante tesorito. Cuando tuvo el mediecito bien agarradito entre sus manos; lo miró bien y decidió guardarlo rápidamente en uno de los bolsillos de su lindo delantal.

            Luego de un rato la alegría no le cabía en el pecho y tenía la urgente necesidad de decirlo y entonces pensó en contárselo a Misia Rata, quién se encontraba distraída entre sus frascos de tónicos y sus hojitas de albahaca. Entonces la cucarachita no se contuvo más y le contó a Misia Rata la razón de la emoción que la embargaba.

            La Rata quedó boquiabierta y le aconsejó que se comprara un montón de cosas: un fino perfume, lindos vestidos o un anillo. La cucarachita pensó y pensó, pero no sabía qué hacer; sí guardar aquel hallazgo o gastarlo en exquisitas banalidades o bien en  ricos y apetecibles postres, aquellos que por cierto le encantaban, unos terroncitos de azúcar y rica miel, estarían bien. Luego consideró comprar un lindo moño para adornar su cabello y una hermosa pulsera  a juego color turquesa. Pensando y pensando, se le fue el tiempo volando.

            La cucarachita era muy presumida como era de esperarse y se fue directo a los almacenes en  el centro. Deleitándose con las bellezas que veía en cada vidriera, se compró un moño hermosísimo  y  un cinturón, quedándole algo aún para saciar un antojito: una rosquilla azucarada para finalizar aquella mañana.

            -Entre risas y alborotos, se fue caminando  para su casa. Se colocó el moño que había comprado para lucirlo mientras regresaba. Iba Josefina saludando a todos, el primero fue el Sr. Gallo que le salió al encuentro con un concierto de lo más bello; después Don Perro se ofreció para acompañarla a lo que ella sonrojada se negó un poco turbada. Pero al doblar la esquina, sintió que alguien la miraba, era el Ratoncito Pérez, tan guapo, tierno y gentil como siempre.  -¿La acompaño bella dama? Preguntó el Ratón Pérez. a lo que ella asintió con la mirada.  Caminaban juntos, todos los miraban y la cucarachita lucía enamorada; pero de pronto todo se volvió un caos, algo terrible había pasado, el Ratón Pérez se ha descuidado y un carro lo ha atropellado.  –Ay, ay, grita la cucarachita. Los minutos que pasaron parecieron horas, pero asombrosamente el ratoncito se ha levantado,  aunque algo adolorido y  confundido.

La cucarachita Josefina presurosa se lo lleva para su casa. Allí le cura las heridas  con inmenso amor y le da sopita con cucharón.  Y colorín, colorado esta historia se las he contado como a mí me ha gustado.

 

sábado, 28 de marzo de 2020

PENSAMIENTO II




No me llames loca, sí en una de estas noches.
Ansiando tú presencia, sintiendo tú ausencia.
Llego hasta tú cama y en sueños, te acaricio el alma.

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